El Diario de Avisos y el Movimiento Musical Caraqueño
A objeto de darle al lector una visión panorámica de las noticias musicales más resaltantes que pueden leerse en las páginas del Diario de Avisos, hemos querido realizar un pequeño ensayo, el cual permita dar a conocer la actividad musical de la época en que fue publicado el Diario. Para ello se agruparon por tópicos las noticias que hacían referencia a temas específicos.
Breve contexto histórico
Durante el siglo XIX, Caracas fue el núcleo de grandes movimientos artísticos que estuvieron influenciados por movimientos políticos, característicos de los mismos fueron la inestabilidad y conflictivididad; por lo tanto, el arte tuvo grandes altibajos en su desenvolvimiento..
La etapa que concierne a esta investigación está ubicada dentro del contexto histórico musical de la ciudad capital, en la segunda parte del período decimonónico. El país, entre estas fechas de grandes cambios políticos, económicos y sociales, pasó de un momento de guerra como fue la conocida Guerra Federal acaecida en 1864, a un momento de esplendor y crecimiento acontecido durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, con cambios en comunicaciones, educación y construcciones ornamentales y artísticas. Con el afán del Ilustre Americano de convertir a Caracas en una capital con un carácter al estilo parisiense, puso en práctica una política centralizadora, creando e incentivando muchas áreas artísticas que nos ocupan directamente en nuestra investigación.
Al referirnos a la prensa se puede decir que ésta era el reflejo de los diversos sucesos políticos que enfrentaba el país. En su mayoría, estaban parcializadas hacia un determinado partido político; pero, en otros casos, como lo fue el Diario de Avisos, intentaban dejar a un lado las identificaciones con ideologías. Por lo general, en este período las publicaciones duraban poco tiempo en circulación; en algunos casos, al cumplir su cometido dejaban de publicarse. De esta manera podemos estudiar la prensa, como una de las fuentes mas ricas (y confiables) de los sucesos ocurridos en un período determinado, ya que estuvo signada hechos y verdades que ayudan a la reconstrucción de una historia.
Hemerografía musical
Desde del punto de vista musicológico, podemos entender a la hemerografía musical como una de las fuentes de información musicográfica de primera mano, ya sea especializada o no, como es el caso del Diario de Avisos, el cual ofrece gran cantidad de información musical producto de sus trabajos de edición, y al mismo tiempo nos permite tener una visión mas clara de la vida de algunos periódicos especializados en música. Esta abundante información musical nos facilita acercarnos a lo que fue la actividad musical de treinta años (aproximados) del siglo XIX en Caracas y en algunas otras ciudades de Venezuela.
El Diario de Avisos nos conduce a un pasado no muy lejano donde se sentaron las bases del desarrollo del movimiento musical capitalino.
Con relación a revistas o periódicos musicales:
El Diario de Avisos es muy rico en noticias sobre otros periódicos musicales, los cuales fueron muy destacados para la época, motivo por el cual es de vital importancia mencionar alguno de los mismos; y de esta manera, facilitar la futura búsqueda de los investigadores y el crecimiento de la actual información musical localizada en la hemerografía venezolana.
Al hablar de las publicaciones periódicas especializadas en música nos topamos en el Diario de Avisos con una de las revistas importantes de la época, la Lira Venezolana, en referencia a la cual encontramos la particularidad de que, la primera vez que es mencionada es en el año 1852. Este es un dato muy particular, pues, hasta ahora se ha tenido entendido que la Lira Venezolana se comenzó a editar a partir de 1882. Aunque en ningún momento el Diario de Avisos refiere quién la edita, es obvio que no es la misma persona quien la ejerce posteriormente en 1882, tomando en cuenta que Salvador Narciso Llamózas (editor de la Lira Venezolana de 1882) nació en 1854, dos años más tarde que se publicara la edición de 1852. Cabe la posibilidad de que la revista de 1882 sea una adaptación de la primera que se publicó, ya que ambas circulaban quincenalmente, aunque en 1852 los que se suscribieran podrían recibir cuatro ejemplares al mes. Ésta tenía un precio de un chelín para los no suscritos y se podía adquirir en la calle de la Proteccion (sic) número 13 donde se encargaran también (sic) de cualquiera clase de composicion (sic) música, copias, enseñanzas de solfeo, arpa y pianos, y templar pianos. (Diario de Avisos. 1852: P. 1).
Este anuncio de la Lira Venezolana fue repetido por cuatro veces durante el mes de octubre de 1852, específicamente los días 13, 15, 18 y 20; posteriormente no se localizó ningún otro anuncio que mencionara este periódico musical, tal vez porque no pudo continuarse su publicación por algún motivo, ignoramos cual.
La Lira Venezolana no fue la única revista a la que se hizo mención en el Diario de Avisos. Por el contrario son muchos los nombres de otros periódicos a los que se hace mención; pero, lamentablemente, son tan escasos los anuncios sobre cada uno, que no nos permiten establecer conjeturas sobre su tiempo de vida. A continuación se citarán algunos nombres de esos periódicos musicales:
En mayo de 1851 comenzó a promocionarse por Román Isaza un periódico musical en donde se publicarían composiciones con los géneros más conocidos como la ópera, danzas, valses y polkas, por el precio de dos chelines mensuales. Éste fue anunciado solamente durante el mes de mayo de ese año, motivo por el cual no se puede descifrar su tiempo exacto de duración, ni cuantas piezas publicó en total.
En el mes de noviembre de 1853 es anunciado el Álbum Filarmónico, el cual salió a la venta ese año, publicando danzas, polkas y mazurcas. Solo son mencionados los tres primeros números y las piezas que publicaron en ellos fueron: la danza La Emperatriz, un vals grande Luis Napoleón, y una mazurca La Camelia del Norte.
En mayo de 1854 se publica el primer anuncio que da a conocer la existencia del periódico Entreactos de la Opera, periódico musical, literario y de modas, el cual fue vendido por medio real al público que asistió a la temporada de ópera con la que se inauguró el Teatro Caracas en octubre de 1854. Solamente se consiguieron dos anuncios de este periódico y, posiblemente duró el mismo tiempo de la temporada.
A finales del año 1856 se estuvo publicando el periódico llamado Melodías del Ávila, Repertorio Musical. El anuncio informaba que la segunda entrega se había retrasado, siendo el único dato que se obtiene de este periódico en el Diario de Avisos.
En 1857 salieron dos periódicos de la autoría de José Ángel Montero, conteniendo uno de ellos piezas religiosas para una o dos voces con acompañamiento de órgano, y otro piezas de baile; este anuncio estuvo siendo publicado en los suplementos del Diario durante el mes de febrero.
Con la llegada de la Compañía de Ópera que visitó la capital a finales de 1873, se crearon diversos periódicos referentes únicamente a ópera, tales como el Dulcamara y el Fígaro; incluso se hace referencia a otra publicación pero no especifican el nombre. (1873, N° 171)
Ya para el año 1876, el Diario de Avisos se convierte en un gran promotor de los periódicos musicales y artísticos más importantes de la segunda mitad del siglo XIX, como lo fue El Zancudo, periódico de Bellas Artes, Literatura y Anuncios; de J. G Aramburu y Heraclio Fernández, editores propietarios.
En las páginas de nuestro Diario encontraremos persistentes correspondencias entre los editores de El Zancudo o el colega alado y zumbador y el redactor del Diario de Avisos, Manuel María Fernández. De este contacto surgen constantes resúmenes del Zancudoen las páginas del diario que nos ocupa. Esta constante correspondencia y amistad perdurará hasta 1889, según los datos hallados en el Diario de Avisos. Ello es muy significativo, pues el estudioso de El Zancudo puede seguir la pista de este periódico a través del Diario de Avisos.
En 1880 se anuncia una nueva publicación llamada El Renacimiento, la cual hablaba de las artes en general, pintura, música, literatura, composiciones musicales, etc. (1880, N° 1997).
El 11 de junio de 1886 fue anunciado el primer número de La Caricatura, un álbum cómico que sería editado por el tenor Paolo. Este fue conocido como un periódico malicioso, original y divertido.
El 9 de julio de 1886 fue dado a conocer un periódico artístico y literario que comenzaría a repartirse en Caracas en fecha próxima, conocido como La Ilustración Venezolana, el cual sería dirigido por Paulo Emilio Romero, F. Hurtado Ayala y P. Paredes Morales. Contenía cuatro páginas de música que formarían el álbum musical de La Ilustración, entre otros artículos en lo que a arte se refiere. El valor de la suscrición fué de Bs. 3 al mes.
Otros periódicos musicales importantes para la época fueron aquellos que sólo se publicaban para algunas temporadas de ópera o conciertos y que se vendían en el Teatro Caracas, las noches de función. Estos, a diferencia de los anteriormente mencionados, son periódicos de corta duración, aunque por medio de los anuncios no se puede comprobar si fueron repartidos durante toda la temporada, ya que de cada periódico se ubicó una sola noticia. Algunos de ellos son: La Bolsa, el cual circuló con motivo de la función de gala del tenor cómico García Marín. (Jueves 17 de octubre de 1889); La Unión Filarmónica, periódico artístico que fue mencionado por el Diario el 10 de enero de 1888, al día siguiente de su circulación en el teatro. Posiblemente fue el primer número del periódico, tomando en cuenta que era el primer concierto de la Unión Filarmónica en esa temporada. Este periódico fue suspendido a mediados del siglo XIX por las causas que fueron anunciadas a través del Diario de Avisos, el sábado 28 de abril de 1888 y que exponemos a continuación:
UNIÓN FILARMÓNICA DE CARACAS
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Caracas: 24 de Abril de 1888.
Señor Doctor Domingo Alas.
Estimado señor:
La Junta Directiva de esta Sociedad ha resuelto suspender el periódico La Unión Filarmónica, de que ha sido usted Redactor.
Siendo el deber de la Dirección, hacer las mayores economías, á fin de poder realizar los propósitos de la Sociedad: la circunstancia de haber trascurrido ya un período de tiempo suficiente, en el cual el periódico ha alcanzado los fines para que fue creado, son los fundamentos que aquella ha tomado en cuenta para creerlo ya innecesarios. Al trasmitir á usted aquella determinación, me es satisfactorio dar á usted las más expresivas gracias, á nombre de la Junta, por él sano propósito con que usted la ha acompañado en sus trabajos, así como manifestarle que ella cuenta con que usted ha de prestarle el valioso contingente de sus talentos en la prensa periódica, como miembro honorario que es de esta corporación.
Soi de usted, con toda consideración, mui atento seguro servidor.
J. A. Mosquera.
Este periódico se mantuvo en circulación solo cuatro meses de vida, si tomamos como fecha de inicio la primera vez que es mencionado por el Diario que sería el mes de enero; su fin correspondió al mes de abril del mismo año.
Otro nombre de un periódico que comenzó a circular la noche del 16 de mayo de 1886 era Don Luis Chaves. Éste fue redactado por los admiradores del tenor cómico en su obsequio, según el anuncio del miércoles 12 de mayo de 1886. Fue fundado para ser el órgano de los intereses del partido liberal, y ejercía una imparcial reseña de las obras que se ponían en escena, desde el reparto y ensayos hasta la batuta del director.
El 24 de noviembre de 1889 se repartió en el teatro un periódico de anuncios, del cual no es manifestado su nombre, pero que contendría el argumento de la ópera Aída y muchos avisos del comercio de la capital, según el Diario del día lunes 25 de noviembre de 1889. P. 2.
Otros periódicos
En relación con los periódicos no especializados se pueden especificar tres categorías, las cuales van a estar regidas por la regularidad con que eran publicados sus anuncios musicales en las columnas del Diario de Avisos: en la primera se ubican los periódicos de la capital; en la segunda se ubican los periódicos del interior del país y en la tercera y última categoría, los periódicos del extranjero.
Periódicos de la Capital:
En columnas fijas del Diario de Avisos se hacía referencia a algunos periódicos de la capital muy importantes para la época, dado su tiempo de duración. Muchos de estos diarios pudieran ser reconstruidos o completados gracias al Diario de Avisos. Entre ellos se ubican El Siglo, La Opinión Nacional y El Ateneo. De ellos se extraían noticias musicales como: conciertos efectuados con motivo de alguna celebración especial, críticas a algún cantante o alguna obra musical, entre otros anuncios de importancia musical.
Periódicos del interior del país:
Entre los periódicos del interior del país, de los cuales el Diario tomó anuncios musicales de obras y de músicos de la época o de épocas anteriores, encontramos desde la ciudad de Valencia: La voz pública, La Estudiantina y El Diario.
En Tinaco se publicó un periódico llamado El Semanario.
De la ciudad de La Guaira se consiguen muchas noticias de El Diario de La Guaira.
Periódicos del extranjero:
También eran publicados comentarios de periódicos del extranjero que ayudan a tener una visión objetiva y general de lo que fue la actividad musical en el siglo XIX en Venezuela y en algunos países como España, Francia, Estados Unidos, entre otros. Es primordial observar los anuncios que se referían a los músicos venezolanos destacados en conciertos hechos en esos países, como fueron los siguientes casos:
En el año 1873 se mencionó un periódico llamado El Mundo Musical, el cual fue publicado en Alemania, y la suscripción tenía un valor de 4 pesos al año. En este se hacía referencia a los conciertos que La Hija del Guaire, la admirada Teresita Carreño, ofrecía en Londres.
En el año 1882 se anunció una publicación de Nueva York, pero que también se distribuyó en Carácas, (ciudad en la que se encontraba su agencia) llamada La América Musical, la cual estuvo a cargo de A. S de Vizcarrondo; de ella se encontraron constantes anuncios musicales. (1882, N° 2544)
En el año de 1886, en el Diario de Avisos se publicaron anuncios de periódicos del extranjero que hacían mención al trabajo musical del tenor venezolano Fernando Michelena. Entre los periódicos de los que se tomaron las citas tenemos: el The Times, el The Courrier Journal y el The Gazette.
Entre otro de los comentarios hechos a artistas venezolanos se ubica el que fue publicado en El Venezolano de Trinidad, y que hace referencia al niño venezolano Carlitos Blanco, ejecutante de piano.
Otros periódicos que son mencionados en el Diario de Avisos son los siguientes: el periódico de la capital de Barcelona de España y el de la capital de Italia, La América musical, El Eco de la Opinión, de Santo Domingo, El Semanario del hogar de Curazao, La España Artística de Madrid, la Correspondencia Musical de Madrid y el periódico de Tortosa Notas y Letras de Curazao.
Como podemos observar, son muchos los periódicos mencionados, pero son pocos a los que constantemente se hace referencia, lo que dificulta el proceso de investigación. Sería un gran adelanto para la historia de la música poder analizar los periódicos que aquí se han nombrado, porque en ellos se encuentran noticias que complementarían los hechos que hasta ahora se conocen de lo que fue la música en Venezuela durante el siglo XIX. Lamentablemente, es difícil conseguir muchos de estos periódicos porque no han llegado a manos indicadas o porque simplemente no existe ningún ejemplar, como podría ser el caso de aquella hemerografía que tuvo poco tiempo editándose.
EDUCACIÓN MUSICAL
Según se puede ver en el Diario de Avisos, la educación musical durante el siglo XIX fue impartida desde tres ramas, entre las cuales se encuentran la educación otorgada por colegios privados, la ofrecida por institutos, academias, liceos artísticos o conservatorios y por último, la impartida por profesores particulares.
Educación musical en colegios privados
Al hablar de la educación musical dictada por colegios privados encontramos que las escuelas incluían a la música dentro de sus materias, y se sabe que ella complementaba la formación del alumnado de ese instituto, el cual debía cursar la materia obligatoriamente. En muchos casos los anuncios no hacen referencia de las cátedras dictadas en dichos colegios, pero en general, según los datos en donde sí son mencionadas, se puede concluir que las materias musicales que se ofrecían eran: piano, canto y teoría musical. En cuanto a los nombres de los profesores que dictaban las distintas materias se identifican a : Román Isaza, Pedro Gómez, Juan José Tovar, José María Gómez y Manuel Fernández.
Al observar detalladamente las noticias del Diario referentes a la educación musical en los colegios privados se puede observar no solamente el nombre de los colegios que dictaban clases de música, sino que al mismo tiempo, se pueden observar las cátedras que en su mayoría ofrecían, como era: piano, violín, flauta y canto; y los profesores que dictaban dichas materias.
Las actividades musicales más relevantes de los colegios, las cuales se publicaban en el Diario eran los exámenes finales y la asignación de los premios al mejor rendimiento y calificaciones. Esta actividad se realizaba en el teatro más importante de la capital para ese momento, y se ejecutaba un repertorio importante con la participación de los alumnos de música de esos colegios y algunos músicos invitados, que en algunos casos eran solo aficionados. Entre los colegios que protagonizaban las actividades mencionadas en el Diario se encuentran: el Colegio Nacional de Ciudad Bolívar, el Colegio de la Fraternidad, el Colegio de Santo Tomas, el Colegio de El Sagrado Corazón de Jesús, el Colegio de San José, el Colegio Aveledo, el Colegio Santa María y el Colegio Federal de Niñas de Carabobo.
En muchas oportunidades, el Diario de Avisos sólo hace referencia a los conciertos o interpretaciones de alumnos de colegios privados que se llevaron a cabo en una fechas importante, mas no se reportan las materias que los profesores antes citados dictaban éstos dictan. Algunos de estos colegios son: el San José, el Sagrado Corazón de Jesús, el Colegio Federal de Niñas de Carabobo, el Santa María y el Colegio Aveledo.
Educación musical especializada
La educación especializada se impartía en el siglo XIX, o por lo menos durante su primera mitad, por escuelas creadas por entidades estadales que le suministraban el apoyo económico. Ese apoyo era otorgado por La Diputación Provincial de Caracas, por ejemplo, quien el 3 de diciembre de 1850 creó una escuela de música según el informe dado el 22 de enero de 1850 por el Diario de Avisos. Sólo son dos los datos que se ubicaron de esta escuela siendo el segundo, el anuncio de los exámenes que se realizaron el domingo 27 de noviembre de 1853.
En noviembre de 1851 se anunció en el Diario de Avisos la aprobación de los 300 pesos para gastos de los enseres de la Escuela de Bellas Artes y el 22 de enero de 1853 fue reflejado el presupuesto de los gastos de escritorio del Instituto de Bellas Artes por 4,17 Bolívares según la ordenanza del 4 de diciembre de 1852. Siendo éstos, los primeros datos que se localizaron del Instituto o Academia de Bellas Artes.
En 1854 se tenía la esperanza de que la Sociedad Filarmónica de Caracas, si continuaba con los trabajos que venía realizando, en poco tiempo podría establecer un conservatorio de música con clases de canto y de todos los instrumentos de forma gratuita. Lamentablemente, a través de las páginas del Diario no se consiguió, posteriormente, otra noticia que confirmara el logro de esta meta.
El 19 de enero de 1887 fue anunciado en el Diario de Avisos el costo del alquiler de la casa que sirvió de sede a la escuela de canto y el alquiler del piano que en ella se utiliza. El Gobierno asignó 400 bolívares que se repartirían en las siguientes formas: 240 para la directora de la escuela, 120 para alquiler de la casa y 40 para alquiler del piano.
El 8 de agosto de 1887 se publicó el anuncio sobre la creación de la Academia de Bellas Artes, la cual es conocida en muchas fuentes bibliográficas venezolanas. Se decretó el 4 de agosto de ese año. En ella fue nombrado examinador de la Academia: Jesús María Suárez.
Son muchos los anuncios que aparecen en el Diario de Avisos sobre esta Academia, pero en ninguno se nombran sus cátedras, profesores o alumnos; no obstante, a través de las críticas hechas a los conciertos y a través de los programas de los mismos, se especificaron algunos nombres de docentes o alumnos, en conjunto con las cátedras dictadas; esto quiere decir, que al estudiar detenidamente dichas críticas se puede profundizar mucho más sobre los aspectos que se conocen hoy en día de esta Academia, y de esta manera, ahondar en lo que fue la educación musical de algunos años del siglo XIX.
Educación musical particularizada
Entre los profesores particulares que se mencionan en el Diario de Avisos se encuentran maestros venezolanos y extranjeros que expondremos a través del siguiente cuadro:
Profesores particulares venezolanos y extranjeros
Fecha de publicaciónProfesorMateria 1851José RuízCanto, guitarra, clarinete, flauta, flageolet, corneta de pistón, corneta de llaves, trompa, trombón, figlé y oboe.1852SchefferdPiano1852A SeiffertPiano 1853Gustavo BlanPiano1853Francisco Pascual y Valentín ZubiaurreSolfeo, flauta, figle, piano, y su afinación 1854Francisco P. PascualPiano1855Luis Solercanto 1856 Carlos Miyares EguiLecciones á los niños que principien á conocer el piano1856F. De P. Pascual Piano y canto1857H. SellinannPiano y canto1858Francisco SchiwiezerPiano y violín1860Madama Ernestina de VilliersPiano y francés1876Alfredo Paz AbreuPiano1876 J. M SuárezPiano1880Carlos SerranoPiano1880Heraclio FernándezPiano1882Señores AbruñedoCanto1883Emila BenicCanto1883José María VelásquezViola1885J. M. Suárezpiano1886De Sanctuscanto, declamación y lengua italiana1886Belén Hernández de Pérezpiano1886J. J. Ovallesviolín1887 y 1888Una alemanaalemán, francés, piano y escritura1888Serapio Leónpiano y violín 1889Carlos Blanco PadreProfesor de música de niños, y de francés, inglés y español. 1889Sebastián Díaz Peñapiano
ANUNCIOS CLASIFICADOS
(Compras y ventas)
Son muchos los anuncios de compra y venta que aparecen en el Diario de Avisos y sería interminable nombrarlos todos, razón por la cual solo se mencionarán los datos más relevantes puesto que ello permite obtener una panorámica de lo que se ofreció en el Diario, a lo largo de su existencia.
Instrumentos musicales en venta
En el Diario de Avisos se ofrecían en venta instrumentos musicales, como clarinetes, fagotes, flautas, guitarras, órganos, pianinos, violonchelos y especialmente pianos. Estas ventas eran realizadas en la primera mitad del siglo XIX por la fábrica de fortepianos, la Fábrica J. H. Pret, la Fabrica de Pleyel, la Fabrica de Rosen- Kranz y a partir de 1878 por la casa de máquinas de coser Singer, cuyo responsable fue E. Heny, quién publicó sus servicios hasta el año 1893, cuando el periódico dejó de circular.
También, en pocas ocasiones, se solicitaba la compra de algún instrumento, como fue el caso del día 15 de junio de 1852 en el cual se solicitaba un piano, pero no se especificaba quien iba a ejercer dicha compra, y sería la imprenta del periódico la que daría razón del comprador.
Artículos musicales en venta
Al mismo tiempo eran colocados en venta artículos musicales como cuerdas para instrumentos y repuestos, métodos para principiantes o avanzados de diversos instrumentos como clarinete, canto, piano, flujole, corneta y para flauta. En el caso de los manuales de estudio se vendían estudio de Bertini, estudios y piezas para guitarra, estudios y piezas para guitarra y violín, estudios de Garaude y estudios progresivos. También se vendían cuadernos de música para piano, guitarra, flauta y otros instrumentos musicales.
Obras musicales impresas musicales en venta
En cuanto a las piezas ofrecidas, se ubicaban en dos categorías: en la primera las piezas que serían vendidas por establecimientos como librerías, identificándose entre las más famosas la librería de Agustin Bethencourt de Curazao, la librería de San Francisco, entre otras. También se vendían en quincallas, cafés, cantinas, confiterías y posadas; y en la segunda categoría se consideramos aquellas que eran publicadas en prensa especializada en música.
Obras musicales impresas en venta en diferentes establecimientos
Entre las piezas que se ofrecían se encuentran: valses, polkas, mazurcas, dúos, danzas, aguinaldos religiosos, romances, composiciones líricas, de coros, canciones, cánticos navideños, fantasías, fragmentos de óperas, libretos de ópera, música moderna, participaciones de óperas para piano solo, participaciones de óperas para canto y piano, piezas sueltas de óperas italianas, entre otros.
De la venta de publicaciones didáctico musicales y musicológicas:
Durante la segunda mitad del siglo XIX fueron varias las publicaciones didácticas y de métodos que se dieron a conocer. En el Diario de Avisos encontramos referencia a varios de estos libros didácticos musicales, como por ejemplo en 1873 el del profesor Jesús María Suárez, quién ademas publicó su obra su obra titulada Rudimentos de la Música, y en cuya presentación cita:
Nueva obra didáctica. Precedida por dos cartas que recomienda su utilidad para cuantos se dedican al estudio del divino arte, suscritas por los distinguidos profesores, el doctor Eduardo Calcaño y el General José Mármol y Muñoz.
En 1876 este mismo autor publica un método para acompañar piezas de baile por medio de números. Dicho método fue promocionado como aprendizaje sin maestro. Éste fue anunciado durante todo el año 1876, específicamente desde finales del mes de marzo.
En 1876 el profesor Antonio Jesús Silva publica su libro de escalas ascendentes y acordes en todos los tonos mayores y menores.
El famoso hijo del editor y autor del Diario de Avisos, es decir el profesor Heraclio Fernández, publica un año después, en 1877, un método para aprender a acompañar piezas de baile sin necesidad de ningún otro estudio y a la altura de todas las capacidades.
Para el año de 1882 el ilustre maestro Jesús María Suárez, hace su aparición nuevamente y publica La Música al alcance de los Niños, y el Diario de Avisos lo describe como:
Una obrita didáctica que tiende a difundir entre los niños las nociones elementales del divino arte, que nos hacen creer que la obrita ya mencionada, llevará con ventaja el fin que ya a propuesto el autor.
Las madres de familia a quien está dedicada, deben utilizar la oportunidad que se les presenta para iniciar a sus pequeñuelos en los secretos del arte, sin fatigarlos de manera alguna (1882: N° 2.610)
El año 1883, año importantísimo dentro de la historia artística y musical caraqueña, por ser el año de la gran celebración del centenario de El Libertador, fue un año de muchas celebraciones, en las cuales la música cumplía un papel fundamental. Para este año Heraclio Fernández, quién había estado algunos años fuera de la ciudad, regresó con la segunda edición de su método para aprender a acompañar en el piano, el cual contenía elementos nuevos en relación con la primera edición. Dicho anuncio lo encontramos por casi todo el mes de junio de manera interdiaria.
Ya en el mes de marzo de la celebración del centenario de Bolívar se publica que el Gobierno dispuso la impresión de la obra escrita por el General Ramón de la Plaza, Ensayo sobre el arte en Venezuela, el cual fue presentado según el Diario de Avisos como una ofrenda al Libertador. Esta obra, muy importante dentro del punto de vista musicológico, tiene un recorrido (resumido) de la historia de la música nacional, desde los tiempos prehispánicos hasta las primeras décadas de la República.
Lugares de representación musical
Los conciertos y eventos musicales de la época se realizaban en diversos lugares como clubes, cafés, hoteles, salones, casinos, plazas, posadas, templos y teatros.
Teatros
El Diario de Avisos publicaba periódicamente lo que acontecía en los teatros principales de la ciudad, tales como en el Teatro de la Zarzuela y el Teatro Caracas; permitiéndonos hacer un seguimiento más o menos regular de los adelantos de la construcción del Teatro Guzmán Blanco.
En cuanto a los teatros es importante resaltar que en la ciudad de Valencia se construyó un teatro antes que en la capital del país, construcción que se llevó a cabo durante la primera mitad del siglo XIX, lo cual fue motivo de atraso en el mundo artístico caraqueño de esa época. Con relación a este punto se consiguen algunas críticas y reclamos anunciadas en el Diario en 1851, momento para el cual la Sociedad Empresaria de un Teatro estaba en constantes reuniones para que se diera inicio, lo más rápido posible, a los trabajos de la construcción del primer teatro de la capital, que llevó el nombre de Teatro Caracas.
A través de las páginas del Diario de Avisos y a lo largo de toda su publicación puede hacerse un seguimiento a la problemática de los teatros de la capital. Se pueden estudiar no solamente la construcción de los teatros o las modificaciones de sus nombres, sino también los montajes que se realizaban para sus inauguraciones y las condiciones de la estructura del teatro para determinado momento. Resultaría muy sencillo reconstruir las actividades que se desarrollaron en los teatros de la capital a través de este periódico, realizando un seguimiento exhaustivo de cada teatro.
Al mismo tiempo se podrían conocer muchas actividades realizadas en teatros del interior, como es el caso del Casino de Macuto, del Teatro Antiguo de la Guaira, y en algunas casos el testimonio de un concierto particular que se llevó a cabo en el exterior como es el caso del Nuevo Teatro de Santiago, el Palacio de la Industria en París, entre otros.
Plazas
Otro sitio de reuniones musicales muy importante para la época eran las plazas, siendo la Plaza Bolívar de Caracas la más nombrada en el Diario. En ella tocaban la Retreta, interpretada por Bandas Marciales y otras Orquestas, función que se daban todos los jueves y domingos, y en fechas especiales, para celebrar un fin de año, fiestas patrias y eventos importantes.
Otros
Como hemos podido notar, durante el siglo XIX se utilizaron muchos lugares para ejecutar piezas y representaciones artísticas musicales típicas para la época. Algunos de esos lugares fueron los que se encuentran registrados a continuación junto con los años en que se nombraron en el Diario:
Años de servicio de lugarSedes de eventos musicales1851Salón del extinguido Banco británico1851-1852Templo San Juan de Dios1851Fábrica del Templo de la Guaira1851,1854,1885-1886Templo o iglesia de San Francisco 1852Teatro Filantrópico de La Guaira1852,1586Salones de San Francisco1853Salón de Apolo1853-1854Posada Europea1853-1858,1885-1889,1893Teatro de Caracas1854,1856-1857Posada o salón del Sr. M. Delfino1854,1857,1886-1889,1893Templo de Nuestra Señora de las Mercedes1854Teatro Apolo Salón de Apolo1854Teatro Filarmónico1855-1856,1858Teatro Nacional1856Café o chocolatería española1856-Café español Chocolatería1856-1857Hotel Basseti o posada del Sr. Basseti1856,1888Templo de Catedral1856Templo de San Jacinto1857Posada de Las Adjuntas 1885Club Unión Guaireño1885-1888,1893Casino de Macuto 1885-1889,1893Plaza Bolívar de Caracas1885-1889Teatro Guzmán Blanco 1885Plaza Guzmán Blanco de Ciudad de Cura1885-1886,1893Templo de Santa Teresa1885-1889Templo de Altagracia1885Teatro de San Francisco1873 Hotel del Leon de Oro1873 Hotel del Capitolio1875Hotel Ferdinard.1876Club Carácas1878Club Union1875Hotel Villalobos1885,1887Teatro de la Opera Guzmán Blanco1886,1889Club Bolívar1886Club Eliseo1886-1889,1893Templo de Santa Rosalía1886-1889Templo de Candelaria1886,1888-1889-1893Iglesia Metropolitana1887Club Caracas1887Hotel Windsor1887Salón Washington en El Valle1887Teatro del Casino1887Templo de Baruta 1887-1889Templo de Santa Ana1887Templo de Maiquetía 1888Teatro Baralt1888-1889Plaza Washington1888-1889Plaza Guzmán Blanco1888Hotel Americano1888-1889Club Unión1889Club de amigos1889Plaza de Petare1889,1893Templo de San Juan1889Iglesia de las Religiosas Trinitarias1893Teatro Municipal1893Teatro Eslava 1893Templo de San José1893Plaza Rivas 1893Casino Americano 1893Café-cantante1893Club Armonía
Conciertos
Conciertos religiosos
En las ceremonias eclesiales uno de los componentes esenciales es la música, la cual no solamente es utilizada en la Misa, sino también en procesiones, y fiestas patronales.
En el Diario de Avisos se pueden encontrar gran cantidad de noticias en relación con la música religiosa, especialmente en las iglesias Santa Rosalía, San Francisco, Catedral, Santa Ana, La Candelaria, Nuestra Señora de las Mercedes, entre otros.
Las piezas mayormente ejecutadas eran el Te Deum, oratorios, réquiem, salmos, cantos religiosos, misereres, responsos, y óperas litúrgicas en algunas ocasiones. Al referirnos a la música de los compositores que más se interpretaron en las iglesias venezolanas no topamos con José A. Lamas, Montero, Stradella, Concone, Carreño, R. Berra Rossini, Capocci, Villena, Hernández, Francisco de Paula Magdaleno, entre otros.
En diversas oportunidades los intérpretes de la música religiosa eran los integrantes de las compañías de óperas, las cuales venían a la capital a realizar temporadas líricas. En estos casos tenemos: la compañía lírica que cantó en el Templo de las Mercedes en septiembre de 1857, la cual estuvo integrada por la Sra. Saemann de Páez, la Srta. Aldini y los Sres. Morelli y Tiberini. En otra oportunidad fue la compañía de ópera que vino en 1887 y que estuvo integrada por la Mercanti, la D´ Romani y Bustamante, etc.
Cabe destacar también como puntos importantes los anuncios de la adquisición de órganos por parte de algunas iglesias de la capital y del interior del país y las inauguraciones de templos de diversos lugares, en los cuales la música obtenía un lugar resaltante en donde se enmarcaría el ambiente anímico de la ceremonia.
Conciertos filarmónicos
Los conciertos anunciados por el Diario de Avisos están registrados desde 1837, año en el que se ubica un concierto de la Sociedad Filarmónica en donde participaba Toribio Segura.
Muchos de los artistas que ofrecían conciertos en Caracas y algunas ciudades del país, según el Diario de Avisos, provenían del extranjero, y en su mayoría eran los miembros de las compañías de ópera que venían periódicamente a la ciudad, pero muchos otros eran venezolanos.
Los nombres más resaltantes que entretuvieron a la ciudad de Caracas con sus conciertos instrumentales son: Eugenia Barnetche, Bohlschwing, Ferrier Bucciglioni, Leonanzelo Busatti, Franz Coenen, Lubeck, Voigt y Teresa Carreño, el joven pianista White, la violinista Josefina Filomeno de Salcedo. Carlos Serrano (piano), Ramón Gerardo Osorio (Violín). Brindis de Salas (Violín). Emilia Benic, (Canto),Jenaro López.
Bandas
Los detalles sobre los conciertos de bandas son poco mencionados en el Diario de Avisos, ya que las piezas ejecutadas, sus autores y sus intérpretes son anunciadas en muy pocas oportunidades, aspecto que no permite tener ideas claras y profundas sobre el repertorio ejecutado por las bandas durante parte del siglo XIX. Su participación era principalmente en la fiesta del 28 de Octubre, en las retretas de la Plaza Bolívar y en las fiestas patrias como el 5 de julio, entre otros eventos.
Algunas de las piezas para banda ejecutadas fueron: sinfonía, Himno Nacional, Marcha Real Española, Gran Marcha Triunfal de Verdi, Gran vals de concierto, El Niño Santo Domingo,
Entre las bandas mencionadas podemos nombrar la banda del Comandante Armas, la del Comandante Madrid y la del Comandante Monagas; la Banda Santa Cecilia, la banda del Director Juan G. Reyes, la banda de Constantino, la banda marcial, la banda de Mutuo Auxilio, la banda Tosta García, la banda de Federico Villena, y Banda Seca de Régulo Berra.
Podemos seguir la trayectoria de las bandas marciales a través de los anuncios encontrados en el Diario De Avisos. Observamos que se publicaban los programas de retreta todos los miércoles y sábados, y se presentaban en la Plaza Bolívar u otros sitios como la elipse del Paseo Guzmán Blanco, los días jueves y domingos a partir de las 6 PM. La presentación de las retretas menguaba con la venida de las compañías lírico-dramáticas ya que ella formaba parte en la interpretación de las obras. Tomando esto en cuenta, consideraremos la retreta como sinónimo de banda marcial, debido a las ocurrencias que en estas sucede.
Operas
A partir del año 1852 puede seguírsele la pista a las diferentes óperas ejecutadas en el país, exceptuando los años en que el periódico no estuvo en circulación. Las temporadas de ópera eran representadas en el teatro más importante de la ciudad capital y al final de dicha temporada se ofrecían conciertos a beneficio del Asilo de Huérfanos y de hospitales de la región.
Los datos sobre ópera registrados en el Diario de Avisos, aparecen a partir del año 1852.
El sistema de organización de las distintas compañías de ópera consistía en sistemas de abonos, generalmente dividido en tres series (serie A, B y C). Al final de la temporada se ejecutaban las funciones a beneficio de los miembros de la compañía, y para obras benéficas.
Los títulos de óperas mayormente representados en Venezuela fueron los siguientes: Aida, Arias de Lohengrin,, Atila, Beatrice di Tenda, Belisario, Cenerentola(sic), Chi Dura Vince, El Barbero de Sevilla, El Trovador, El Turco en Italia, Elixir de Amor, Fausto, Gemma di Vergi, Guillermo Tell, Hernani, La Escaramucha, La Favorita, La Traviata, Linda de Chamounix, Los Dos Foscaris, La Hija del Regimiento, Los Hugonotes, Los Puritanos, Lucia de Lammermoor, Lucrecia Borgia, Maria de Rohan, Marta, Medea, Nabuco, Norma, Rigoletto, Ruy Blas, Semiramis, Sonámbula, y Un Baile de Mascaras.
Cabe destacar que dentro del repertorio nacional de óperas, el único aporte lo encontramos por parte de José Ángel Montero con Virginia, cuya representación sólo se hizo durante el año 1873.
Los compositores de las obras más representadas fueron Rossini, Donizetti, Verdi, Ricci, Corradi, Setti, Vita, Manvilla, Crouvelli, Páez, Dragoni, Emma Dotti, Prampolini, Crotti, De Sanctis, Mary, Ignacio Bustamante, Aimery, Brambilla, Tagliapietra, Noto, Guardenti, Guarra, Gricci, Bologna, Bontanti, Fernando Rachelle.
En el siguiente cuadro se nombrarán las diferentes compañías que se representaron en Caracas y que aparecen mencionadas en el Diario de Avisos:
AñoCompañía de Ópera1854Compañía de ópera italiana (inauguración del Teatro Caracas1856Compañía de ópera italiana Saemán1858Compañía de ópera italiana Morelli1860Compañía de ópera italiana Empresa Bernabé Díaz1873Compañía de ópera italiana María Majo1874Compañía lírico dramática Branvilla1874Compañía de ópera italiana Cipriano1876Compañía lírico dramática Robreño1878Compañía de ópera italiana 1880Compañía de ópera italiana Salas Michelena1881Compañía de ópera italiana Fortunato Corvaia Inauguración del Teatro Municipal1881-1882Compañía Infantil1882Compañía de ópera italiana Conti-Forone1883Compañía de ópera italiana Empresa Bermúdez-Michelena1883Compañía lírica del primer centenario del Libertador1887Compañía de ópera italiana Empresa Teresa Carreño1889Compañía de ópera italiana Empresa Rochelle-Hames
Zarzuelas
La primera en que se menciona una zarzuela en el Diario de Avisos es en 1859. La representación se hizo para finalizar una función lírico dramática y el nombre de la zarzuela representada fue El amor y el Almuerzo, música de Francisco Oudrid.
A principios de los años 70 la ejecución de funciones era predominantemente de óperas, relegando las zarzuelas en segundo orden. A partir del año 76 dicho género comienza a tomar mayor realce, hasta alcanzar su mayor auge a mediados de la década de los 80; en este período, la ópera mengua y este apartado alcanza mayor trascendencia en las representaciones artísticas de aquella fecha. Por lo general, las zarzuelas se representaban durante casi todo el año, generalmente durante los meses de marzo y noviembre.
Algunos de los nombres de las zarzuelas que se representaron en el siglo XIX, según el Diario de Avisos, son: El Contrato de Bodas, La Tempestad, El Reloj de Lucerna, Un regalo de bodas, Mis Dos Mujeres, Catalina, La Mascota, Adriana Angot, Los Madgyares, Los Comediantes de Antaño, Juramento, El Barberillo de Lavapiés, Cocaccio, La Hija del Regimiento, Doña Juanita, El Molinero de Subiza, El Vizconde, Un Estudiante de Salamanca, Dominó Azul, El Corazón y la Mano, Las Bodas de Enriqueta, Marina, El Amillo de Hierro, Torear por lo fino, El Sargento Federico, El Pañuelo de Yerbas, y otras.
Algunos de los compositores de zarzuelas representadas en el país fueron: Barbieri y Reig, entre otros.
Entre los intérpretes de óperas se ubican: Garrido y Pepita, Enriqueta Alemany, Amalia Martín Gruas, Eliza Navarro, José Ruiz Madrid, Antonio Rodríguez, José Lacarra María Gómez, Antonia Gruas, José María Vila, Eduardo Español, José P. Navarro, Salvadora Estelles, Nieves Alberola, Felipa Gimeno, Francisco García, Antonia López, Juan Díaz, Chaves, Emma Soler, Leal, Ramírez, Carbonell, Josefa Plá, Valentín Garrido y el venezolano Manuel Felipe Navarte.
Encontramos en el Diario de Avisos el anuncio de una compañía lírico-dramática compuesta por niños y niñas en edades comprendidas entre los 8 y 14 años, bajo la supervisión y tutela de los Señores J. Gabriel Aramburu y José Ángel Montero, en el año 1881. Durante el segundo semestre de este año, la compañía inició sus representaciones en el Teatro Caracas, atrayendo numerosa concurrencia, lo que dio pie para algunas giras por el puerto de la Guaira. A raíz de la muerte Montero en el mes de agosto, la compañía continuó sus funciones a cargo del señor Aramburu junto con el maestro Francisco Pineda, patrocinados por los gemelos Pleyels. Esta compañía tenía entre su repertorio musical las siguientes zarzuelas: Pedro el Veterano, El Hombre Es Débil, El y Ella, Jugar con Fuego, Los Madgiares(sic), Sofía, Don Sisenando.
Entre las voces que lo conformaban destacan Lola Álvarez y Demetrio Castro, quien con tan solo 12 años, llegó a ser comparado con el Grifell, al cual, según críticos de la época, ... este pequeño Paschal lo ha dejado atrás, sin exageración (1881, N° 2483).
En lo que respecta a las demás actividades de la compañía infantil, el Diario no señala referencia concreta acerca de la disolución o término de esta compañía.
Terminada este pequeño resumen, se pueden arrojar ciertas conclusiones:
La Vida de la Capital a lo largo de un buen periodo de la segunda mitad del siglo XIX, creció de manera bastante palpable en cuanto al ámbito artístico, como es ya sabido por todos; pero queremos resaltar la importancia del Diario de Avisos, que al no ser un periódico especializado en música, arroja cantidad de información sufíciente para la investigación musicológica.
Con este trabajo queremos enriquecer las posibilidades de investigación, ya que contamos con 9911 noticias en total, que muy bien pueden ser materia prima para la elaboración de otros trabajos de investigación.