17 de septiembre de 1850. (MES 8° - N° 203. SERIE 9ª - N° 69)
En: DIARIO DE AVISOS
TITULO: MR. COENEN
El relevante mérito de este artista se ha presentado con novedades sorprendentes en los dos últimos conciertos. Entre ellas notaremos La Melancolía, obra de un gran compositor, Bruma; La Fantasía militar, compuesta y ejecutada sobre la cuarta cuerda únicamente; un tema variado de la Hernani de Verdi, compuesta del mismo señor Coenen; y El Tremolo de Beriot.
En todas estas composiciones ha brillado el talento superior de Mr. Franz -Coenen, prodigando á manos llenas todos los encantos de su arco. Esta averiguado que es imposible decidir en donde manifiesta mas habilidad: si en esas deliciosas melodías que toman toda la expresion, todo el sentimiento, toda la poesía de la voz humana mas hábilmente doctrinada; o si en esas fantásticas ejecuciones que sacando al dilletanti del arrobamiento en que se haya, lo ofuscan con cadencias, trinados, sonidos armónicos, enflautados y laringeos, notas eolinas y en fin con todos los prodigios de dificultades que el artista ha desplegado en el salon de San Francisco y que allí ha arrancado frenéticos aplausos.
La Fantasía militar ejecutada sobre una sola cuerda ha dado á conocer todo el dominio que tiene el artista sobre su instrumento, pues que no ha necesitado de las demas para hacernos gustar de la Casta Diva de Bellini con todo el esquisito sentimiento que imprimió el autor á esta composicion; y para reproducir en esa sola cuerda los acentos de las dos voces de un duo de la Norma, seguidos de brillantes variaciones. Nuestra opinion sobre el afamado Tremolo de Beriot se contraerá sencillamente al hecho de su inclusion en el programa. Es un gran estudio de violin que cualquiera que sea su mérito como composicion, por numerosos que sean los medios que suministra al artista para lucir su habilidad, no creemos que sea propio para figurar en un concierto cuyas piezas requieren variedad, temas comprensibles y efectos de nota en su música. Estamos ciertos que el público habria deseado que el Sr. Coenen hubiese modificado su programa, sostituyendo cualquier otra pieza de no tan profundas y monótonas concepciones.
El ave en el árbol, lindo juguete musical es que el Sr. Franz - Coenen imita con suma precision y rara habilidad las finísimas entonaciones de un pájaro doctrinado, se oyó anoche con el mismo o mayor placer que la vez primera que se ejecutó.
Pero la pieza que como dicen los franceses ha hecho furor en Carácas, es el Carnaval de Venecia. Anoche la pidió el público en medio de estrepitosos aplausos; pero el Sr. Franz - Coenen no pudo complacerlo por no hallarse en el local el acompañamiento de piano. Es de esperarse que nuestro amable huésped la incluya en su proximo programa.
En honor de Sr. Coenen no queremos omitir el incidente de haber concurrido á su concierto el distinguido profesor que aquí todos conocemos el Sr. Toribio Segura.
Carácas conoce su mérito artístico notable. Nosotros mismos por la prensa fuimos órganos de los distinguidos homenajes que el público le tributó en otro tiempo por las destrezas de su arco y por la maestria con que desempeñó la direccion de la distinguida sociedad filarmónica. Pues bien, el Sr. Segura ha sancionado con su voto respetable el público entusiasmo que ha excitado Mr. Coenen. Sentimos que el Sr. Segura esté de viaje porque esta circunstancia le impedirá probablemente auxiliar al Sr. Coenen como auxilió á Sr. Billet, aprovechando la ocasion para presentarle una muestra brillante de su savoir faire, no obstante sus achaques.
Mañana mártes dará el Sr. Coenen un concierto mas en el cual ejecutará cuatro nuevas piezas. Ojalá que los aficionados Sres. Mr. Carmona, y A. Demarton contribuyan por su parte a variar esta funcion como lo hicieron anoche con sumo agrado de la concurrencia que los oyó en sus respectivos instrumentos.
(P. 3 y 4)